domingo, 11 de noviembre de 2012


                                            LA COMUNICACIÓN.


La comunicación consiste en un acto mediante el cual un individuo (ser humano, animal u objeto) establece con otro u otros un contacto que le permite transmitir una determinada información.

La realización de un acto comunicativo puede responder a diversas finalidades:
a. Transmisión de información.
b. Intento de influir en los otros.
c. Manifestación de los propios estados o pensamientos.
d. Realización de actos.
Los elementos que intervienen en un proceso de comunicación son:
a. Emisor.- Sujeto que produce el acto de comunicación.
b. Referente.- La realidad extralingüística a la que alude el mensaje comunicativo.
c. Código.- Conjunto de signos, relacionados entre sí, y de reglas de construcción, a Disposición del emisor y del receptor.
d. Mensaje.- Resultado de la codificación, portador de la información o conjunto de Informaciones que se transmiten.
e. Canal.- Medio físico por el que circula el mensaje.
f. Receptor.- Sujeto que descodifica y recibe el mensaje.
g. Contexto.- Conjunto de factores y circunstancias en las que se produce el mensaje y que deben ser conocidas tanto por el emisor como por el receptor. Podemos distinguir distintos tipos de contexto:

·            Contexto situacional.- Circunstancias espaciales y temporales en las que se produce el acto comunicativo. 
·              Contexto socio histórico.- Conocimiento de la época en la que se producen los mensajes.
·             Contexto lingüístico.- Lo dicho antes o después de un enunciado puede condicionar su interpretación.
h. Ruido.- Perturbaciones no previstas ni previsibles que destruyen o alteran la
Información. El ruido aparece en casi todos los procesos comunicativos.
i. Redundancia.- Elementos innecesarios que aparecen en un mensaje y que sirven, entre otras cosas, para combatir el ruido. Las redundancias pueden ser de dos tipos
    Redundancias que dependen del propio código.
          Redundancias que dependen de la voluntad del emisor.
Podemos encontrarnos con dos tipos de procesos comunicativos:
a. Comunicación unilateral.- Acto en el que un emisor emite un mensaje que el
receptor percibe.
b. Comunicación bilateral.- Acto en el que un emisor emite un mensaje que percibe el receptor y, posteriormente, ese receptor se convierte en emisor de un nuevo mensaje que captará el antiguo emisor.

  


                     LAS FUNCIONES DEL LENGUAJE.

Al establecer cualquier proceso de comunicación nuestra intención principal es comunicar un determinado contenido a un receptor, pero aparte de esa función primordial, el uso del lenguaje puede ser usado para desempeñar muchas otras funciones, como estableció Roman Jakobson en la década de los 60. Vamos a intentar verlo a través de un esquema: Jakobson termina la exposición de su teoría recordando que la función principal del lenguaje es la de comunicar y que los actos comunicativos no tienen por qué manifestar una única función, sino que lo normal es que aparezcan varias mezcladas, aunque en cada caso pueda predominar una sobre las otras.

Nota:Recordemos que toda la informacion expuesta en este blog ha sido extraida de distintos libros, por lo cual destacaremos cuando terminemos un fragmento de que libros hemos sacado la información.

Citado del libro José Maria González-Serna Sánchez
IES Carmen Laffón , San José de La Rinconada, Sevilla.

Les dejamos este aporte sobre la evolución de la comunicacion.




  

                                 Un poco de historia sobre la comunicación.


Siglo tras siglo, bajo las distintas circunstancias del esfuerzo y la fortuna humanos, una de las características particulares del hombre ha sido su deseo y su habilidad para comunicarse, para intercambiar significados con sus prójimos. Casi dos mil quinientos años nos separan de la Grecia Clásica y, sin embargo, estos versos siguen teniendo plena vigencia:

El lenguaje, el pensamiento veloz como el viento
Y los sentimientos que dan vida a la ciudad
Los ha aprendido el hombre por sí mismo,
Y a cobijarse del frío.
Y a refugiarse de la lluvia.

Estas palabras en castellano traducen las que escribió Sófocles en el año 442 antes de Cristo como parte de una canción coral que ahora se conoce como el Himno al Hombre. Su significado global nos llega con claridad.

 El hombre ha aprendido por sí mismo a hablar y a pensar, el sentido de la sociedad y los medios de protección material, como bases de la vida humana. Sin embargo, consideremos qué ha ocurrido desde que Sófocles escribió estas palabras para ser cantadas y bailadas por un coro en su tragedia Antígona. No sabemos con certeza cómo las escribió originalmente, si es que lo hizo; quizá con una pluma hecha de un junco partido y afilado, tinta de negro de humo, goma y agua, sobre un material hecho del tallo de un junco, Pero Sófocles no escribió para lo que hoy en día se conoce como publicación.




 Los versos habrían sido aprendidos porrepetición oral, quizá directamente de su autor, y él y los quince miembros del coro, divididos en dos grupos de siete y un director, habrían ensayado, según la métrica, la música y los movimientos que acompañarían su canto. Sabemos que los versos se hicieron famosos después de recitarse y cantarse repetidas veces en público. Tiempo después, ante el peligro de que las obras se perdiesen o se recordasen parcialmente, los eruditos y los escribanos, que aun recitaban en voz alta, hicieron copias de siete de las obras más famosas de Sófocles; esas siete son las que conservamos completas; las otras, más de cien que no se copiaron, se perdieron o no se conocen en la actualidad. Sin embargo, siete sobrevivieron, y hoy se pueden leer en centenares de ediciones. Con el fin de mantenerlas vivas para el futuro, han sido traducidas una y otra vez a todas las lenguas más importantes.

Lo que hoy leemos como obra de Sófocles ha tenido que pasar por este complicado proceso material e intelectual. Sabemos lo que hemos perdido a lo largo del camino. También sabemos lo que hemos ganado: la extraordinaria comunicación entre un gran poeta del mundo antiguo y unos lectores que hablan idiomas y viven en condiciones que, aun en su Himno al Hombre, Sófocles no hubiese podido imaginar. 

Este no es más que un sorprendente ejemplo de la fascinante historia de la comunicación humana. Hay también ejemplos contemporáneos más inmediatos. Podemos pulsar el botón de una máquina en nuestros hogares y presenciar una batalla que tuvo lugar el día anterior en Asia, o un encuentro de fútbol que se está jugando en Sudamérica. Con otro aparato podemos conversar con un amigo al otro lado del mundo.



 No fue hace mucho que llamamos a estas posibilidades las maravillas de la comunicación moderna. Pero nos hemos habituado a ellas y, hoy por hoy, en lugar de hablar de maravillas, es más probable que nos quejemos de la calidad de la recepción, de la norma de uso de la cámara o de los defectos de la conexión. Lo que antes era extraordinario y que, como tal, hubiese asombrado al más clarividente de nuestros antepasados, hoy no es más que algo cotidiano, más allá de lo cual buscamos nuevas posibilidades.

   No cabe duda de que la magnitud y la rapidez de los cambios en los métodos de comunicación, sobre todo en el siglo XX, han planteado nuevas interrogantes sobre la comunicación humana como tal, y abierto nuevos campos de investigación científica y humana en un intento por responder a estas preguntas. 


     En las sociedades industriales desarrolladas, la mayoría de nosotros estamos habituados a las máquinas. A algunos ya no nos sorprenden su existencia y sus utilidades. Pero, tarde o temprano, muchos nos formulamos preguntas y, al intentar responderlas, sentimos la necesidad de una mayor cantidad de información y de medios para interpretar la que ya tenemos. Por ejemplo, es obvio, si lo consideramos, que no estamos viendo esa batalla en Asia por casualidad o como consecuencia necesaria de alguna propiedad de la máquina. Además de los que están involucrados en la batalla, hay gente en los extremos lejano y cercano de lo que estamos viendo. No se trata, pues, de un milagro.


Citado del libro Historia de la comunicación Autor Raymond Williams Ed. volumen 1.
Paginas 21-26.


Continuemos con otra parte de este mismo libro el cual recomendamos como buen aporte para el aprendizaje de la comunicación.

 ¿POR QUE IMPORTA LA COMUNICACIÓN?


Acceso y acción

Fueron el alcance y la rapidez de los cambios del siglo XX en materia de comunicaciones los que dieron origen al desarrollo intenso de nuevos tipos de estudios de la comunicación.

Apenas se puede sobrestimar el efecto de estos cambios. No se trata únicamente de la posibilidad, para cientos de millones de personas, de acceder a las versiones directas de miles de eventos distantes. Ese es el efecto más citado, descrito a menudo como «una ventana al mundo». Pero es, desde luego, una ventana muy curiosa. No es una vista fija desde algún lugar en el que hemos decidido situarnos. Como se señaló en los ejemplos de la guerra y el partido de fútbol, estamos viendo y siendo vistos al mismo tiempo.

 La ventana no está hecha de cristal puro y simple, sino de un complejo proceso de producción técnica y social. Y, por tanto, debemos hacer algunas distinciones adicionales. La guerra, podemos suponer, hubiese tenido lugar tanto si hubiese habido una televisión que informase acerca de ella como si no. Nuestro acceso a una interpretación de lo que es puede variar del simple espectáculo -otra cosa que mirar, sin un compromiso real- a la información que nos involucra, en la que algo de la realidad de lo que está ocurriendo puede conectar, no sólo con nuestra visión del mundo más allá de nuestras experiencias locales cotidianas, sino también con nuestras perspectivas y decisiones políticas.

Acceso, es decir, como espectador, es ya una definición demasiado simple. Podemos permanecer satisfechos con la ventana mágica o, en el otro extremo, romper el cristal e involucrarnos en los acontecimientos que tienen lugar.

La comunicación en la sociedad


Así pues, se puede suponer equivocadamente que es con la llegada de las tecnologías del siglo XX que la comunicación se sistematiza y mecaniza. Las verdaderas relaciones entre técnicas y sistemas, desde los primeros experimentos de escritura y de otros tipos de signos, a través de la aplicación de la impresión a la escritura, pero también a otras formas de reproducción granea, hasta la difusión y la difusión combinada de sonidos e imágenes en los sistemas electrónicos modernos, son al mismo tiempo más complejos e interesantes.



Sin duda encontramos, a lo largo del camino, importantes cambios cualitativos y transformaciones cruciales en la naturaleza de la comunicación social. Esta no es una simple historia de continuidad y difusión; dentro, de los sistemas y entre los sistemas hay muchos tipos de desigualdades, contradicciones y mezclas de efectos deseados y no deseados. Pero lo que más ha de enfatizarse es que los sistemas de comunicación nunca han sido un añadido opcional en la organización social o en la evolución histórica.

A medida que estudiamos su verdadera historia, vemos que ocupan un lugar junto a otras formas importantes de organización y producción social, del mismo modo en que ocupan un lugar en la historia de la invención material y de la ordenación económica. Es habitual pensar en la comunicación como en algo simplemente derivado de otras necesidades «más prácticas». Pero mientras que hay muchos casos semejantes de comunicación aplicada, también hay, conforme leemos la historia, igual número de casos de sistemas y de tecnologías que se convierten en elementos principales de la naturaleza y el desarrollo de los órdenes sociales como un todo.

Algunos de los problemas de las relaciones entre sistemas de comunicación, y tanto sus propias instituciones como otras instituciones sociales, se analizan en mi propio capítulo, el número 9. En el capítulo 10, sobre tecnologías de la comunicación actual y emergente, escrito por el doctor Ederyn Williams, hay un lazo deliberadamente estrecho entre el carácter material de los nuevos procesos y las cuestiones sociales y culturales -ahora no históricas sino, en el sentido más amplio, políticas, como decisiones que están siendo tomadas y a punto de ser tomadas dentro del cual se puede evaluar la importancia de las nuevas tecnologías.

Citado del libro Historia de la comunicación Autor Raymond Williams Ed. volumen 1.
Paginas 26-38.
 

Teoría de la comunicación comunitaria o Teoría comunitaria de la comunicación pública).


La teoría normativa comunitaria (Christians et al., 1993) presenta una ética moral comunitaria, que parte de lo que el público espera de los medios, y lo que les pide para mantener su credibilidad (verdad y objetividad). Las normas éticas comunitarias se basan más en los valores del público que en los códigos de ética tradicionales, como la propia conciencia individual.

Además pide que la comunicación se comprometa a formar ‘comunidades culturales’. Se preocupa por hacer presentes en los medios todos los grupos sociales, incluyendo los periféricos y marginales, las mujeres, etc., sea como protagonistas de noticias o como comentadores del acontecer nacional y local”

“La nueva comunicación es más comunitaria, más organizada alrededor de las subculturas del tiempo libre y de la búsqueda de identidad. El tiempo libre es el tiempo lejos del trabajo, un tiempo que puedo llamar 'mío'. Durante él lo más importante es no obedecer órdenes para aumentar la productividad), sino disfrutar de mi propia identidad y dedicarme a actividades, que revelen y desarrollen mi identidad” (White, 1996b: 207).

Esta teoría toma de los estudios críticos culturales la necesidad de lograr consensos morales y negociaciones en sociedades cada vez más y más conscientemente pluralistas.
Pide que se reconozca el derecho de existencia a las diferentes identidades culturales para llegar a un paquete común de significados y a una filosofía pública, donde cada uno puede reconocer algo de su identidad.



Reacción comunitaria contra modelos anteriores. Surge como reacción contrael proyecto 'modernizante' (liberal).

La cual centraba principalmente en unir a todos para formar una sola nación-Estado (White, 1996b: 214-216). Al Estado se le consideraba como el instrumento más importante del desarrollo nacional. Los medios públicos eran para informar a la ciudadanía sobre lo que hacía el Estado. Pero esto llevó a identificar lo público con el Estado.

En cambio, la ética de la comunicación comunitaria plantea que la ciudadanía tiene un derecho humano independiente del Estado. Dice que el fundamento de la nación no es el Estado, sino la infraestructura densa de organizaciones voluntarias construidas a través de la participación directa de la gente a nivel local. Es la sociedad civil. Y establece que los medios de comunicación ciertamente deben informar sobre el Estado, pero asimismo sobre la sociedad civil y sus integrantes, y sobre lo que ellos opinan del actuar del Estado. Está mucho más atenta a las corrientes de insatisfacción e injusticia de los grupos periféricos.

El criterio de verdad pública no es la objetividad en abstracto, que ya de suyo es imposible, aunque se la debe buscar siempre, sino que es la justicia. Así se crea el nuevo mito de la sociedad pluralista, en la que el continuo re-nacimiento de la nación viene de abajo, del pueblo y de sus diferentes grupos lingüísticos y étnicos (inmigrantes…).

En la ética comunicacional del 'libre mercado de las ideas' no hay valores en el foro público, pues todos los valores son privados e individuales. En cambio, en la ética comunitaria el criterio es tener valores comunes en el foro público, pero respetando la diversidad de interpretaciones dentro de cada subcultura (campesina, urbana, indígena, regional...). Se trata de reformular lo que esta sociedad considera como verdad pública cultural (White, 1996b: 207).

Citado del Libro TEORÍAS DE COMUNICACIÓN del autor José Martinez Terrero de la Universidad Católica Andres Bello Núcleo Guayana.





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