LA COMUNICACIÓN.
La comunicación consiste en un acto mediante el
cual un individuo (ser humano, animal u objeto) establece con otro u otros un
contacto que le permite transmitir una determinada información.
La realización de un acto comunicativo puede
responder a diversas finalidades:
a.
Transmisión de información.
b. Intento de
influir en los otros.
c.
Manifestación de los propios estados o pensamientos.
d. Realización
de actos.
Los elementos que intervienen en un proceso de
comunicación son:
a. Emisor.-
Sujeto que produce el acto de comunicación.
b.
Referente.- La realidad extralingüística a la que alude el mensaje comunicativo.
c. Código.-
Conjunto de signos, relacionados entre sí, y de reglas de construcción, a
Disposición del emisor y del receptor.
d. Mensaje.-
Resultado de la codificación, portador de la información o conjunto de Informaciones
que se transmiten.
e. Canal.-
Medio físico por el que circula el mensaje.
f. Receptor.-
Sujeto que descodifica y recibe el mensaje.
g. Contexto.-
Conjunto de factores y circunstancias en las que se produce el mensaje y que
deben ser conocidas tanto por el emisor como por el receptor. Podemos
distinguir distintos tipos de contexto:
·
Contexto situacional.- Circunstancias espaciales y temporales en las que
se produce el acto comunicativo.
·
Contexto socio histórico.- Conocimiento de la época
en la que se producen los mensajes.
·
Contexto lingüístico.- Lo dicho antes o después de un enunciado puede
condicionar su interpretación.
h. Ruido.-
Perturbaciones no previstas ni previsibles que destruyen o alteran la
Información. El ruido aparece en casi todos los
procesos comunicativos.
i.
Redundancia.- Elementos innecesarios que aparecen en un mensaje y que sirven,
entre otras cosas, para combatir el ruido. Las redundancias pueden ser de dos
tipos
Redundancias
que dependen del propio código.
Redundancias que dependen de la voluntad del emisor.
Podemos encontrarnos con dos tipos de procesos
comunicativos:
a.
Comunicación unilateral.- Acto en el que un emisor emite un mensaje que el
receptor percibe.
b.
Comunicación bilateral.- Acto en el que un emisor emite un mensaje que percibe
el receptor y, posteriormente, ese receptor se convierte en emisor de un nuevo
mensaje que captará el antiguo emisor.
LAS
FUNCIONES DEL LENGUAJE.
Al establecer cualquier proceso de comunicación
nuestra intención principal es comunicar un determinado contenido a un
receptor, pero aparte de esa función primordial, el uso del lenguaje puede ser
usado para desempeñar muchas otras funciones, como estableció Roman Jakobson en
la década de los 60. Vamos a intentar verlo a través de un esquema: Jakobson
termina la exposición de su teoría recordando que la función principal del
lenguaje es la de comunicar y que los actos comunicativos no tienen por qué
manifestar una única función, sino que lo normal es que aparezcan varias
mezcladas, aunque en cada caso pueda predominar una sobre las otras.
Nota:Recordemos
que toda la informacion expuesta en este blog ha sido extraida de distintos
libros, por lo cual destacaremos cuando terminemos un fragmento de que libros
hemos sacado la información.
Citado del libro José Maria González-Serna Sánchez
IES Carmen Laffón , San José de La Rinconada, Sevilla.
IES Carmen Laffón , San José de La Rinconada, Sevilla.
Les dejamos este aporte sobre la evolución de la comunicacion.
Un poco de historia sobre la comunicación.
Siglo
tras siglo, bajo las distintas circunstancias del esfuerzo y la fortuna
humanos, una de las características particulares del hombre ha sido su deseo y
su habilidad para comunicarse, para intercambiar significados con sus prójimos.
Casi dos mil quinientos años nos separan de la Grecia Clásica y, sin embargo,
estos versos siguen teniendo plena vigencia:
El
lenguaje, el pensamiento veloz como el viento
Y los
sentimientos que dan vida a la ciudad
Los ha
aprendido el hombre por sí mismo,
Y a
cobijarse del frío.
Y a
refugiarse de la lluvia.
Estas
palabras en castellano traducen las que escribió Sófocles en el año 442 antes
de Cristo como parte de una canción coral que ahora se conoce como el Himno al
Hombre. Su significado global nos llega con claridad.
El
hombre ha aprendido por sí mismo a hablar y a pensar, el sentido de la sociedad
y los medios de protección material, como bases de la vida humana. Sin embargo,
consideremos qué ha ocurrido desde que Sófocles escribió estas palabras para
ser cantadas y bailadas por un coro en su tragedia Antígona. No sabemos con
certeza cómo las escribió originalmente, si es que lo hizo; quizá con una pluma
hecha de un junco partido y afilado, tinta de negro de humo, goma y agua, sobre
un material hecho del tallo de un junco, Pero Sófocles no escribió para lo que
hoy en día se conoce como publicación.
Los
versos habrían sido aprendidos porrepetición oral, quizá directamente de su
autor, y él y los quince miembros del coro, divididos en dos grupos de siete y
un director, habrían ensayado, según la métrica, la música y los movimientos
que acompañarían su canto. Sabemos que los versos se hicieron famosos después
de recitarse y cantarse repetidas veces en público. Tiempo después, ante el
peligro de que las obras se perdiesen o se recordasen parcialmente, los
eruditos y los escribanos, que aun recitaban en voz alta, hicieron copias de
siete de las obras más famosas de Sófocles; esas siete son las que conservamos
completas; las otras, más de cien que no se copiaron, se perdieron o no se
conocen en la actualidad. Sin embargo, siete sobrevivieron, y hoy se pueden
leer en centenares de ediciones. Con el fin de mantenerlas vivas para el
futuro, han sido traducidas una y otra vez a todas las lenguas más importantes.
Lo que
hoy leemos como obra de Sófocles ha tenido que pasar por este complicado
proceso material e intelectual. Sabemos lo que hemos perdido a lo largo del
camino. También sabemos lo que hemos ganado: la extraordinaria comunicación
entre un gran poeta del mundo antiguo y unos lectores que hablan idiomas y
viven en condiciones que, aun en su Himno al Hombre, Sófocles no hubiese podido
imaginar.
Este no
es más que un sorprendente ejemplo de la fascinante historia de la comunicación
humana. Hay también ejemplos contemporáneos más inmediatos. Podemos pulsar el
botón de una máquina en nuestros hogares y presenciar una batalla que tuvo
lugar el día anterior en Asia, o un encuentro de fútbol que se está jugando en
Sudamérica. Con otro aparato podemos conversar con un amigo al otro lado del
mundo.
No
fue hace mucho que llamamos a estas posibilidades las maravillas de la
comunicación moderna. Pero nos hemos habituado a ellas y, hoy por hoy, en lugar
de hablar de maravillas, es más probable que nos quejemos de la calidad de la
recepción, de la norma de uso de la cámara o de los defectos de la conexión. Lo
que antes era extraordinario y que, como tal, hubiese asombrado al más
clarividente de nuestros antepasados, hoy no es más que algo cotidiano, más
allá de lo cual buscamos nuevas posibilidades.
No cabe duda de que la magnitud y la rapidez de los cambios en los
métodos de comunicación, sobre todo en el siglo XX, han planteado nuevas
interrogantes sobre la comunicación humana como tal, y abierto nuevos campos de
investigación científica y humana en un intento por responder a estas
preguntas.
En las sociedades industriales desarrolladas, la mayoría de nosotros estamos
habituados a las máquinas. A algunos ya no nos sorprenden su existencia y sus
utilidades. Pero, tarde o temprano, muchos nos formulamos preguntas y, al
intentar responderlas, sentimos la necesidad de una mayor cantidad de
información y de medios para interpretar la que ya tenemos. Por ejemplo, es
obvio, si lo consideramos, que no estamos viendo esa batalla en Asia por
casualidad o como consecuencia necesaria de alguna propiedad de la máquina.
Además de los que están involucrados en la batalla, hay gente en los extremos
lejano y cercano de lo que estamos viendo. No se trata, pues, de un milagro.
Citado
del libro Historia de la comunicación Autor Raymond Williams Ed. volumen 1.
Paginas
21-26.
Continuemos
con otra parte de este mismo libro el cual recomendamos como buen aporte para
el aprendizaje de la comunicación.
¿POR QUE IMPORTA LA COMUNICACIÓN?
Acceso y acción
Fueron el
alcance y la rapidez de los cambios del siglo XX en materia de comunicaciones
los que dieron origen al desarrollo intenso de nuevos tipos de estudios de la
comunicación.
Apenas se puede
sobrestimar el efecto de estos cambios. No se trata únicamente de la
posibilidad, para cientos de millones de personas, de acceder a las versiones
directas de miles de eventos distantes. Ese es el efecto más citado, descrito a
menudo como «una ventana al mundo». Pero es, desde luego, una ventana muy
curiosa. No es una vista fija desde algún lugar en el que hemos decidido situarnos.
Como se señaló en los ejemplos de la guerra y el partido de fútbol, estamos
viendo y siendo vistos al mismo tiempo.
La ventana no está hecha de cristal puro y
simple, sino de un complejo proceso de producción técnica y social. Y, por
tanto, debemos hacer algunas distinciones adicionales. La guerra, podemos
suponer, hubiese tenido lugar tanto si hubiese habido una televisión que
informase acerca de ella como si no. Nuestro acceso a una interpretación de lo
que es puede variar del simple espectáculo -otra cosa que mirar, sin un
compromiso real- a la información que nos involucra, en la que algo de la
realidad de lo que está ocurriendo puede conectar, no sólo con nuestra visión
del mundo más allá de nuestras experiencias locales cotidianas, sino también
con nuestras perspectivas y decisiones políticas.
Acceso, es
decir, como espectador, es ya una definición demasiado simple. Podemos
permanecer satisfechos con la ventana mágica o, en el otro extremo, romper el
cristal e involucrarnos en los acontecimientos que tienen lugar.
La comunicación en la sociedad
Así pues,
se puede suponer equivocadamente que es con la llegada de las tecnologías del
siglo XX que la comunicación se sistematiza y mecaniza. Las verdaderas
relaciones entre técnicas y sistemas, desde los primeros experimentos de
escritura y de otros tipos de signos, a través de la aplicación de la impresión
a la escritura, pero también a otras formas de reproducción granea, hasta la
difusión y la difusión combinada de sonidos e imágenes en los sistemas
electrónicos modernos, son al mismo tiempo más complejos e interesantes.
Sin duda
encontramos, a lo largo del camino, importantes cambios cualitativos y
transformaciones cruciales en la naturaleza de la comunicación social. Esta no
es una simple historia de continuidad y difusión; dentro, de los sistemas y
entre los sistemas hay muchos tipos de desigualdades, contradicciones y mezclas
de efectos deseados y no deseados. Pero lo que más ha de enfatizarse es que los
sistemas de comunicación nunca han sido un añadido opcional en la organización
social o en la evolución histórica.
A medida
que estudiamos su verdadera historia, vemos que ocupan un lugar junto a otras
formas importantes de organización y producción social, del mismo modo en que
ocupan un lugar en la historia de la invención material y de la ordenación
económica. Es habitual pensar en la comunicación como en algo simplemente
derivado de otras necesidades «más prácticas». Pero mientras que hay muchos
casos semejantes de comunicación aplicada, también hay, conforme leemos la
historia, igual número de casos de sistemas y de tecnologías que se convierten
en elementos principales de la naturaleza y el desarrollo de los órdenes
sociales como un todo.
Algunos
de los problemas de las relaciones entre sistemas de comunicación, y tanto sus
propias instituciones como otras instituciones sociales, se analizan en mi
propio capítulo, el número 9. En el capítulo 10, sobre tecnologías de la
comunicación actual y emergente, escrito por el doctor Ederyn Williams, hay un
lazo deliberadamente estrecho entre el carácter material de los nuevos procesos
y las cuestiones sociales y culturales -ahora no históricas sino, en el sentido
más amplio, políticas, como decisiones que están siendo tomadas y a punto de
ser tomadas dentro del cual se puede evaluar la importancia de las nuevas
tecnologías.
Citado
del libro Historia de la comunicación Autor Raymond Williams Ed. volumen 1.
Paginas
26-38.
Teoría de la comunicación comunitaria o Teoría comunitaria de la comunicación pública).
La teoría
normativa comunitaria (Christians et al., 1993) presenta una ética moral
comunitaria, que parte de lo que el público espera de los medios, y lo que les
pide para mantener su credibilidad (verdad y objetividad). Las normas éticas
comunitarias se basan más en los valores del público que en los códigos de
ética tradicionales, como la propia conciencia individual.
Además pide que
la comunicación se comprometa a formar ‘comunidades culturales’. Se preocupa
por hacer presentes en los medios todos los grupos sociales, incluyendo los
periféricos y marginales, las mujeres, etc., sea como protagonistas de noticias
o como comentadores del acontecer nacional y local”
“La nueva
comunicación es más comunitaria, más organizada alrededor de las subculturas
del tiempo libre y de la búsqueda de identidad. El tiempo libre es el tiempo
lejos del trabajo, un tiempo que puedo llamar 'mío'. Durante él lo más
importante es no obedecer órdenes para aumentar la productividad), sino
disfrutar de mi propia identidad y dedicarme a actividades, que revelen y
desarrollen mi identidad” (White, 1996b: 207).
Esta teoría toma
de los estudios críticos culturales la necesidad de lograr consensos morales y
negociaciones en sociedades cada vez más y más conscientemente pluralistas.
Pide que se
reconozca el derecho de existencia a las diferentes identidades culturales para
llegar a un paquete común de significados y a una filosofía pública, donde cada
uno puede reconocer algo de su identidad.
La cual centraba
principalmente en unir a todos para formar una sola nación-Estado (White,
1996b: 214-216). Al Estado se le consideraba como el instrumento más importante
del desarrollo nacional. Los medios públicos eran para informar a la ciudadanía
sobre lo que hacía el Estado. Pero esto llevó a identificar lo público con el
Estado.
En cambio, la
ética de la comunicación comunitaria plantea que la ciudadanía tiene un derecho
humano independiente del Estado. Dice que el fundamento de la nación no es el Estado,
sino la infraestructura densa de organizaciones voluntarias construidas a
través de la participación directa de la gente a nivel local. Es la sociedad
civil. Y establece que los medios de comunicación ciertamente deben informar sobre
el Estado, pero asimismo sobre la sociedad civil y sus integrantes, y sobre lo
que ellos opinan del actuar del Estado. Está mucho más atenta a las corrientes
de insatisfacción e injusticia de los grupos periféricos.
El criterio de
verdad pública no es la objetividad en abstracto, que ya de suyo es imposible,
aunque se la debe buscar siempre, sino que es la justicia. Así se crea el nuevo
mito de la sociedad pluralista, en la que el continuo re-nacimiento de la
nación viene de abajo, del pueblo y de sus diferentes grupos lingüísticos y
étnicos (inmigrantes…).
En la ética
comunicacional del 'libre mercado de las ideas' no hay valores en el foro público,
pues todos los valores son privados e individuales. En cambio, en la ética comunitaria
el criterio es tener valores comunes en el foro público, pero respetando la diversidad
de interpretaciones dentro de cada subcultura (campesina, urbana, indígena, regional...).
Se trata de reformular lo que esta sociedad considera como verdad pública cultural
(White, 1996b: 207).
Citado del Libro TEORÍAS DE COMUNICACIÓN del autor José Martinez Terrero de la Universidad Católica Andres Bello Núcleo Guayana.




No hay comentarios:
Publicar un comentario